
El pasado 4 de mayo, tuve el placer de conocer parte del País Vasco, de la mano de mi hermana Txelo y de el centro de terapias y floatarium Aguamarina en Deusto.
A todos ellos: ¡GRACIAS!
Al día siguiente también hicimos un taller de ATENCION CONSCIENTE y desde las 6 de la tarde, estuvimos compartiendo cómo tomar el sartén por el mango hasta las 22:30, terminando en una cena espectacular de pulpo, tal y como lo cocinan los vascos, grandes en la cocina, hay que reconocerlo que me han deleitado.
Pero los vascos no solo me han deleitado con su comida, sino con su forma de ser, con su inteligencia y esa calidez que demuestran en cada acto.
Muchas gracias por la calidez con la que me recibieron, por los aplausos y por los regalos. Me he vuelto a mi isla, colmada de cariño y eso no se ovida. Volveré, me encantó su tierra verde y llena de vida.

