Hace algunos días, recibí de Alma Damades una crónica sobre lo que sucedió en el teatro El Molino de Barcelona, en el multimedial “La Noosfera”. Yo tenía muchas ganas de contarles a todos las experiencias vividas, pero lo cierto es que fue un viaje a Cataluña lleno de sorpresas y cimbronazos emocionales.

Cada vez que salgo de mi “cuevita natural” en esta isla mágica de Lanzarote, para ir a trabajar afuera, me enfrento con verdaderas odiseas a las que mi organismo debe auto-regularse para adaptarse como pueda. Y el multimedial en El Molino de Barcelona fue una de ellas. Una catarsis colectiva.

Era una noche muy especial, el planeta Venus iniciaba su tránsito entre la Tierra y el Sol, y el gran astro mostraba a una especie de Quetzacoatl (o la serpiente emplumada de los mayas, y cada uno que lo entienda con su propio aparato perceptual)  justo en su centro geoefectivo:

Aspecto del Sol el 5 de Junio del 2012

En el siguiente vídeo, hemos rescatado de la cámara del regidor (Boris Dulon), algunos de los momentos vividos en el teatro, para los que (en casa de herrero cuchillo de palo) me cuesta encontrar palabras para describir lo que allí sucedió con la gente, que fue el regalo más hermoso de la noche…verlos felices, riendo, cantando, bailando y celebrando la vida.

Quiero agradecer a quienes lo hicieron posible: Elvira Vázquez, propietaria del teatro, quien además de contratarme me introdujo al mágico mundo del teatro más emblemático de Barcelona, al creador Amador Rojas, cuyo arte es indescriptible con palabras pues, SENTIRLO es lo que colma.

Gracias mi hermanita del alma Charo Tovar, cuya presencia fue fundamental para que acudieran a mí otra vez las fuerzas de la naturaleza en el apoyo de mi cuerpo en escena, al terapeuta Carlos Maldonado, que se ocupó con sus maravillosos pies, de desbloquearme y así permitir que mi lesión escapular no fuese un obstáculo para moverme, al maestro Gustavo Pol, que otra vez me acompañó con su música y sus sonidos, esos que le salen de no sé dónde…

Al archi-multifacético talento de Boris Dulon, un artista también multimedial con el conocimiento de todos los aspectos que conlleva un espectáculo, que fue un regidor preciso y con el que trabajar es un placer inmenso…

También quiero dar las gracias a Manuel Garrido Ramos y al Equipo de El Molino que supieron acompañarnos en esta experiencia a través de los sabios sentidos para acoplar el sonido y la luz… Gracias Miriam y José Luis.

A todos los periodistas que concurrieron al evento y a todos los que me ayudaron a hacerlo posible…pero sobre todo quiero agradecer a la gente “soltó y confió” entendiendo que la ciencia también puede ser vivida como una gran experiencia.

¡Gracias y hasta la próxima catarsis!

Vídeo de “La Noosfera” versión para teatro El Molino de Barcelona.
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